He aquí, el sembrador salió a sembrar.
Por José Noé Borbolla Rivera.
Muchos de nosotros hemos escuchado o leído en repetidas ocasiones la hermosa “Parábola del sembrador”, captando el mensaje que Jesús explicó a sus discípulos cuando ellos preguntaron el significado de la parábola; sin embargo como cristianos debemos detenernos y meditar en esta enseñanza, porque su sabiduría es profunda y en su entendimiento encontramos bases importantes para la correcta vida cristiana.
Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.
Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa.
Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.
Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron.
Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;
pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.
Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.
Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.
El que tiene oídos para oír, oiga. Mateo 13:1-9
Jesús siendo un maestro extraordinario habiendo desarrollado perfectas técnicas de enseñanza pudo captar la atención de todos aquellos que se acercaban a escucharlo, algunos se acercaban con malas intenciones buscando un pretexto para atacarlo pero aún estos se maravillaban con su doctrina.
Observemos con atención los lugares en que Jesús gustaba para predicar su palabra; cuando enseñó esta parábola la gente estaba en la playa, en contacto total con la naturaleza para que las personas pudieran sentir la obra de Dios, si me lo imagino sería como los escenarios románticos en que dos personas se declaran su amor, el maestro sabía buscar en su obra al padre y enseñaba siempre en la hermosa presencia de Dios; en el día de reposo enseñaba y con esto separaba los afanes normales de las personas y así evitar la distracción de sus pensamientos.
El uso de las parábolas en su doctrina como dice la palabra:
De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo:
De oído oiréis, y no entenderéis;
Y viendo veréis, y no percibiréis. Mateo 13:14
Así que no solo ponía en contacto a la gente con la obra del Señor en la naturaleza si no que hacía constar que él era el Cristo y perfectamente propiciaba el análisis, despertaba el interés de la gente, daba alimento al intelecto pero además estaba sembrando en el corazón. Jesús es el buen sembrador y su palabra es la semilla, con sus métodos de enseñanza aceleraba el proceso de aprendizaje en sus discípulos capacitándolos como sembradores de amor, claro que ellos aún no lo comprendían pero cuando ellos se acercaban intrigados preguntando, buscando el entendimiento total de la enseñanza de aquel maestro, el buen sembrador trabajaba en sus corazones.
Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado,
Y con los oídos oyen pesadamente,
Y han cerrado sus ojos;
Para que no vean con los ojos,
Y oigan con los oídos,
Y con el corazón entiendan,
Y se conviertan,
Y yo los sane.
Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.
Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron. Mateo 13:15-17
"El entendimiento del corazón", esto es en un plano totalmente espiritual, Jesús se presentó como el mesías, el Cristo del que ya se había anunciado por los profetas, pero la gente quería ver señales y prodigios, alarde de poder y no comprendieron que el buen sembrador salió a sembrar y que su labor solo podía llevarse a cabo con el poder del Amor despojado del “Yo”, su semilla debe germinar y aquí esta lo duro de la faena.
Dijo el Señor:
Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador:
Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. Mateo 13:18-19
Imagina que alguien te regala una moneda cuadrada de un material y una denominación que no conoces, en principio de cuentas no sabes que es una moneda por lo tanto tampoco sabes su valor; seguramente habrá en ti un desinterés por ese objeto y al no ser apreciado, fácilmente alguien que si sepa el valor de ese objeto te lo quitará en un descuido. En el versículo de Mateo dice viene el malo, en Marcos 4:15 la palabra nos dice claramente quien es el malo, Satanás; experto mentiroso sabe cómo robar un corazón distraído.
Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo;
pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. Mateo 13:20-21
Muchas veces cuando el testimonio de vida de los cristianos, la gente se motiva a buscar de la hermosa presencia de Dios en sus vidas y quiere caminar sobre las pisadas de Cristo, la gente está deseosa de recibir Bendiciones de Dios, pero muchas veces este es el anhelo principal que motiva a las personas, cuando la gente siente que no recibe el favor de Dios ve menguada su Fé, y si esta rodeada de personas que son causa de crítica y malos consejos no puede fortalecer su Fé con la oración y se aparta.
El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. Mateo 13:22
Las personas de cualquier condición en la ausencia de la Fé no practican la dependencia con Dios y en el tiempo de aflicción abren la puerta al pecado, el pobre se aflige por buscar abrigo y alimento olvidando quien lo guarda con amor, y el rico se afana en no perder las comodidades que el dinero le provee, porque confía más en su riqueza que en el inmenso poder de Dios.
Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno. Mateo 13:23
Jesús nos dice que también hay buena tierra y el buen sembrador siembra en buena tierra, porque la trabaja, porque sabe preparar la tierra, porque sabe que de la buena tierra se cosechan buenos sembradores, es un ciclo perfecto que les da bienestar a las personas, impactando en la calidad de vida de cada individuo. Un buen padre de familia sabe ser un buen sembrador, un buen gerente, un buen administrador, un buen maestro, un buen director todos ellos son buenos sembradores. El buen sembrador siembra la buena semilla en la buena tierra, Jesús es el buen sembrador y su palabra la buena semilla, aprendamos a ser buena tierra, y seamos como Cristo, llenos de la convicción de Amar para ser buenos sembradores.








